viernes, 14 de febrero de 2020

El Rey te ha mandado llamar


El Rey Te Mando A Llamar


¿Quién es Mefi-boset?
2 Samuel 4:4 “Y Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo lisiado de los pies. Tenía cinco años de edad cuando llegó de Jezreel la noticia de la muerte de Saúl y de Jonatán, y su nodriza le tomó y huyó; y mientras iba huyendo apresuradamente, se le cayó el niño y quedó cojo. Su nombre era Mefi-boset”.
Bondad de David hacia Mefi-boset
2 Samuel 9:1-13
Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán? Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba, al cual llamaron para que viniese a David.
Y el rey le dijo: ¿Eres tú Siba? Y él respondió: Tu siervo. El rey le dijo: ¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondió al rey: Aún ha quedado un hijo de Jonatán, lisiado de los pies. Entonces el rey le preguntó: ¿Dónde está?
Y Siba respondió al rey: He aquí, está en casa de Maquir hijo de Amiel, en Lodebar.
Entonces envió el rey David, y le trajo de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lodebar. Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a David, y se postró sobre su rostro e hizo reverencia.
Y dijo David: Mefi-boset. Y él respondió: He aquí tu siervo. Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa. Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?
Entonces el rey llamó a Siba siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor. Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y almacenarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga pan para comer; pero Mefi-boset el hijo de tu señor comerá siempre a mi mesa.
Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos. Y respondió Siba al rey: Conforme a todo lo que ha mandado mi señor el rey a su siervo, así lo hará tu siervo. Mefi-boset, dijo el rey, comerá a mi mesa, como uno de los hijos del rey.
Y tenía Mefi-boset un hijo pequeño, que se llamaba Micaía. Y toda la familia de la casa de Siba eran siervos de Mefi-boset. Y moraba Mefi-boset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies.
Traicionado por su siervo Siba
2 Samuel 16:1-4 “Cuando David pasó un poco más allá de la cumbre del monte, he aquí Siba el criado de Mefi-boset, que salía a recibirle con un par de asnos enalbardados, y sobre ellos doscientos panes, cien racimos de pasas, cien panes de higos secos, y un cuero de vino.
Y dijo el rey a Siba: ¿Qué es esto? Y Siba respondió: Los asnos son para que monte la familia del rey, los panes y las pasas para que coman los criados, y el vino para que beban los que se cansen en el desierto.
Y dijo el rey: ¿Dónde está el hijo de tu señor? Y Siba respondió al rey: He aquí él se ha quedado en Jerusalén, porque ha dicho: Hoy me devolverá la casa de Israel el reino de mi padre.
Entonces el rey dijo a Siba: He aquí, sea tuyo todo lo que tiene Mefi-boset. Y respondió Siba inclinándose: Rey señor mío, halle yo gracia delante de ti.
Mefi-boset se defiende ante David
2 Samuel 19:24-30 “También Mefi-boset hijo de Saúl descendió a recibir al rey; no había lavado sus pies, ni había cortado su barba, ni tampoco había lavado sus vestidos, desde el día en que el rey salió hasta el día en que volvió en paz.
Y luego que vino él a Jerusalén a recibir al rey, el rey le dijo:
Mefi-boset, ¿por qué no fuiste conmigo? Y él respondió: Rey señor mío, mi siervo me engañó; pues tu siervo había dicho:
Enalbárdame un asno, y montaré en él, e iré al rey; porque tu siervo es cojo.
Pero él ha calumniado a tu siervo delante de mi señor el rey; mas mi señor el rey es como un ángel de Dios; haz, pues, lo que bien te parezca. Porque toda la casa de mi padre era digna de muerte delante de mi señor el rey, y tú pusiste a tu siervo entre los convidados a tu mesa. ¿Qué derecho, pues, tengo aún para clamar más al rey? Y el rey le dijo: ¿Para qué más palabras? Yo he determinado que tú y Siba os dividáis las tierras. Y Mefi-boset dijo al rey: Deja que él las tome todas, pues que mi señor el rey ha vuelto en paz a su casa.



La Chequera del Banco de la Fe


La Chequera del Banco de la Fe


«A Zabulón dijo: alégrate, Zabulón cuando salieres». (Deuteronomio 33:18).

Las bendiciones de las tribus son nuestras; pues nosotros somos el verdadero Israel que adora a Dios en espíritu y no tiene confianza en la carne. Zabulón ha de regocijarse porque Jehová lo bendecirá «cuando saliere»; vemos también para nosotros, una promesa latente en esta bendición. Cuando salgamos buscaremos ocasiones de gozo.

Cuando salimos en un viaje, la providencia de Dios es nuestra escolta. Cuando salimos para emigrar, el Señor está con nosotros, tanto en tierra como en el mar. Cuando salimos como misioneros, Jesús nos dice: «He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». Salimos cada día a nuestro trabajo, y podemos hacerlo con alegría, pues Dios estará con nosotros desde la mañana hasta la noche.

Un miedo se introduce en nosotros cuando estamos comenzando algo, pues no sabemos qué podríamos encontrar; pero esta bendición puede servirnos muy bien como una palabra de buen aliento. Cuando empaquemos para mudarnos, pongamos este versículo en el baúl de viaje; coloquémoslo en nuestros corazones, y guardémoslo allí; sí, pongámoslo en nuestra lengua para que nos haga cantar. Levemos el ancla con un cántico, y subámonos al carruaje con un salmo. Hemos de pertenecer a la tribu que se alegra, y en cada uno de nuestros momentos, hemos de alabar al Señor con corazones alegres.

¿Tienes Dolor En El Alma?


¿Tienes Dolor En El Alma?


Muchas veces nuestra alma tiene un dolor por diversos motivos: Cuando muere un ser querido, cuando el dictamen médico es que tienes una enfermedad incurable, cuando perdemos el trabajo, cuando nos insultan, nos rechazan, hablan mal de nosotros mintiendo, cuando las cosas no nos salen bien, cuando nos sentimos impotentes ante una situación.

Y nos preguntamos: ¿Hasta cuándo durará este dolor del alma? Hoy necesitas parar y reconocer que no estás solo, nuestro padre que está en los cielo te dice hoy "Yo soy tu Dios y pienso en ti.

Dispongo todas las cosas para tu bien, aunque no lo comprendas. Acepta con serenidad y paz todo lo que disponga para ti y ofréceme con amor tus sufrimientos. Si experimentas cansancio, échate en mis brazos. Si estás triste, ven a Mí y duérmete tranquilo entre mis brazos. yo soy tu padre y siempre estaré en todo momento de tu vida.

Isaías 41:10
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Isaías 41:13
Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.