Tu Bien y su
Gloria
1 Pedro 2:20-21 “Pues ¿qué gloria es, si pecando sois
abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis,
esto ciertamente es aprobado delante de Dios, Pues para esto fuisteis llamados;
porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis
sus pisadas”.
Cuando nos atacan siempre viene
un sufrimiento y más cuando lo que nos hacen no está justificado, el apóstol
Pedro nos hace una pregunta muy interesante: Pues ¿qué gloria es, si pecando
sois abofeteados, y lo soportáis?, para ser aprobados por Dios en una prueba se
requiere que soportemos aun cuando no es justificado lo que nos pasa.
Job 1:6-12 “Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre
los cuales vino también Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes?
Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. Y
Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro
como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del
mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No
le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de
sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la
tierra.
Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no
blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo
lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió
Satanás de delante de Jehová”.
Dios aprueba nuestras pruebas con
el propósito de fortalecer nuestra fe y enseñarnos a depender de Dios, además
de Glorificarse a través de nuestra prueba.
Job 1: 13-22 “Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa
de su hermano el primogénito, y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban
arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos, y acometieron los
sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé
yo para darte la noticia. Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo:
Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los
consumió; solamente escapé yo para darte la noticia. Todavía estaba éste
hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y
arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a
filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia. Entre tanto que
éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y
bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito; y un gran viento vino del
lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre
los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia. Entonces
Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y
adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá.
Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no
pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno”
Job dentro de ese dolor tan
inmenso no peco blasfemando contra Dios, ni le recrimino o cuestiono el porqué
de lo que estaba sucediendo. Toma este ejemplo y tú tampoco lo hagas.
Una gran promesa para los que
soportan la prueba.
Job 5:17-27 “He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga; Por tanto,
no menosprecies la corrección del Todopoderoso. Porque él es quien hace la
llaga, y él la vendará; El hiere, y sus manos curan.
En seis tribulaciones te librará, Y en la séptima no te tocará el mal.
En el hambre te salvará de la muerte, Y del poder de la espada en la guerra.
Del azote de la lengua serás encubierto; No temerás la destrucción cuando
viniere. De la destrucción y del hambre te reirás,
Y no temerás de las fieras del campo; Pues aun con las piedras del
campo tendrás tu pacto, Y las fieras del campo estarán en paz contigo. Sabrás
que hay paz en tu tienda; Visitarás tu morada, y nada te faltará. Asimismo
echarás de ver que tu descendencia es mucha, Y tu prole como la hierba de la
tierra.
Vendrás en la vejez a la sepultura, Como la gavilla de trigo que se
recoge a su tiempo. He aquí lo que hemos inquirido, lo cual es así; Óyelo, y
conócelo tú para tu provecho”.
Gózate durante la prueba y Dios
hará
2ª Corintios 12:9-10 “respecto a lo cual tres veces he rogado
al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder
se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien
en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas,
en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil,
entonces soy fuerte.
Que mi Rey Jesús Te bendiga
Pastora Lizeth Anahí Fuentes de Hernández
Fundadora Centro Evangélico de Capacitación
Ebenezer Tecámac
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